
(cc) Panorámica desde arriba de una colina al Parque Nacional Cucao en
Chiloé. - Tomaspollak
Este parque se sitúa en el sector occidental de la Isla Grande de Chiloé, en una prolongación de la desmembrada cordillera de la Costa. Tiene una superficie de 43.057 hectáreas dividas en tres sectores: Chepu, Anay y el Islote Metalqui.
El clima, húmedo y templado, permite la existencia del Bosque Siempreverde, constituído principalemente por olivillo, coigüe, luma, arrayán, tepu y alerce, este último crece aisladamente sobre los 600 metros de altitud.
La fauna esta compuesta por el zorro chilote, lobo de mar, monito del monte, nutria de mar, comadrejita trompuda, pudú, diuca y carpintero patagónico. Algunas de estas especies dado el carácter insular de Chiloé son endémicas.
Los lugares más atractivos del parque son. el sector Chanquín donde está el lago Cucao y las dunas litorales tienen varios kilómetros de extensión; la desembocadura del río Abtao y la gran diversidad vegetacional; la isla Metalqui con su colonia de lobos marinos; el lago Huelde, de fácil acceso; y el sector Cole-Cole, al norte de la Punta Huentemó, donde hay una playa apta para la pesca, caminatas y paseos a caballo.

Sin duda que uno de los destinos finales para quien se
aventure con un viaje al sur, es la isla grande de Chiloé. Se puede hablar y
comentar mucho de todas las bondades de aquella isla. Pero si usted va de paso
por Castro hay dos lugares que debe visitar, el
primero es ir por un tremendo curanto en olla y deleitarse con los
sabores de la isla.